Evaluación de riesgos
Calidad Charlas de Seguridad Industrial
Por: Andres Giraldo G.
Evaluar los riesgos a los que estamos expuestos es algo que infortunadamente tomamos a la ligera y en muchas ocasiones por esta ligereza somos victimas u ocasionamos accidentes y lesiones.
Voy a narrar un evento que me ha afectado particularmente porque el lesionado fue la persona más inocente:
La historia inicia unos meses antes del cumpleaños número 11 de un niño.
Los padres de este niño compraron una alcancía de cerámica en la cual diariamente depositaban algunas monedas, con la esperanza de juntar el dinero suficiente para comprar un juguete que el niño deseaba y de paso, estimular en su único hijo el hábito del ahorro.
Estos padres, de escasos recursos económicos, pero llenos de buenas intenciones, unos días antes del cumpleaños de su hijo, decidieron romper la alcancía para sacar el dinero y con él, comprar el juguete que su hijo tanto deseaba.
Podemos suponer la felicidad del evento y la esperanza tanto de los padres, como del niño. El padre lleno de emoción tomó un martillo para proceder a romper la alcancía, cuando el niño suplicó por hacerlo él, pues era su alcancía y su regalo.
Los padres estuvieron de acuerdo en que el niño lo hiciera y entregaron el martillo al niño, quien despues de varios intentos, -pues no lo hacía con la fuerza necesaria-, logró romper la alcancía. En ese momento ocurrió lo que nadie había pensado.
Al romperse la alcancía, un pedazo de cerámica salió disparado hacia el niño, enterrándose en uno de sus ojos.
Las consecuencias de este accidente fueron las peores. El niño perdió su ojo derecho.
Imaginan ustedes la fiesta de cumpleaños unos días después? y el cambio en la vida de esta familia con un hijo que perdió un ojo por no evaluar los riesgos a los que expusieron a su hijo?
La prevención no es sólo un asunto de buenas intenciones. Estos padres tuvieron las mejores!
La prevención requiere de acciones que hagan efectivas las intenciones. Un niño de 10 años no tiene claridad de los peligros, ni sabe como usar herramientas.
Aprendamos de las experiencias ajenas y evaluemos los riesgos aún de aquellas actividades que podemos pensar que son simples.
Cualquiera de nosotros con una herramienta que no sabemos usar o ante una situación en la que no conocemos los riesgos puede terminar con lesiones, algunas de ellas -como en esta historia- para toda la vida.
Evaluar los riesgos es detenerse un instante antes de ejecutar las tareas y pensar en lo que puede salir mal y tomar las medidas necesarias para evitar accidentes.
Evaluemos los riesgos a nuestro alrededor y consideremos la capacidad nuestra y de otros a la hora de realizar las tareas. Busquemos, propongamos y pongamos en práctica alternativas que reduzcan los accidentes para tener una mejor calidad de vida y evitemos lamentar pérdidas como la de la familia de esta historia.
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