Protección respiratoria
Salud
Charlas de Seguridad Industrial
Por: Andrés Giraldo G.
Hay malos hábitos que por la frecuencia con que se repiten, pueden terminar en accidentes. Es el caso de trabajar en alturas sin arnés o ingresar a excavaciones sin proteger las paredes de ellas.
También hay malos hábitos que por otra parte, lo que hacen es deteriorar progresivamente la salud por ser también repetitivos.
Estos últimos por no tener un efecto inmediato o al menos notorios de manera inmediata, son ignorados y al menos subestimados. Es el caso del deterioro pulmonar.
Hay industrias que por su misma naturaleza son polvorientas o implican el contacto con vapores tóxicos. En ambos casos, la exposición a ellos cuando la concentración de polvo o vapores tóxicos no es muy alta, pero se hace por largos períodos de tiempo, o con mucha frecuencia, afectan lentamente la salud. Es el caso de la minería, especialmente aquella bajo tierra, el movimiento de tierras o la construcción.
Para estos trabajos, es necesario establecer el tipo de protección que se debe utilizar considerando ese daño progresivo a nuestra salud. Algunas veces con un protector simple para nariz y boca es suficiente, mientras en otros casos, será necesaria protección de mayor alcance.
Pero como muchas veces hemos dicho -y seguiremos insistiendo- el equipo de protección es la última barrera y se debe aplicar cuando se cuente con todas las otras medidas aplicables. Hay medidas de diseño que nos protegen, como el caso de equipo y maquinaria que absorben el polvo y vapores, otras de ingeniería como aspiradores y ventiladores de ambiente que de acuerdo con su función extraen polvo y vapores o inyectan aire fresco a la atmósfera, asegurando un aire respirable y mitigando el riesgo.
Pero la medida de protección más importante y es el tema de esta charla, somos nosotros mismos.
Observemos la imagen
 Vapores peligrosos
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Por los demás trabajadores que muestra la imagen, parece que el sitio cuenta con equipo de protección para todos. Pero el hombre vestido de azul, parece haber olvidado el suyo. Además, está ubicado en un lugar en el que los vapores de la soldadura van directo a su nariz.
No importa que tipo de protección o normas se hayan implantado en el sitio si nosotros mismos no tomamos las medidas necesarias para aislar esos polvos o vapores de nuestras vías respiratorias.
Protejamos nuestra salud valorando los riesgos a los que estamos expuestos!
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