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Grandes tragedias o la vida diaria?

Prevención de accidentes
Charlas de Seguridad Industrial

Por: Andres Giraldo G.


Hace unos pocos días los periódicos y revistas anunciaban la desparición del vuelo 447 en el océano Atlántico.

En este vuelo murieron 228 personas que iban en el avión.

Una tragedia de este tamaño por supuesto moviliza una gran cantidad de prensa, opiniones y comentarios en todas partes y de mucha gente.

Al momento de la escritura de esta charla no se conocen aún las causas del accidente ni es mi propósito hablar de ellas o discutirlas. De lo que sí quiero llamar la atención es de la tragedia empresarial que significa perder esas 228 personas en un accidente. La necesidad de la empresa de transporte de disculparse con la cantidad de personas que en estos grandes accidentes pierden a sus seres queridos. Esas personas que se encontraban en el areopuerto de destino esperando la llegada de su familiar o amigo y que recibieron la noticia de que no iban a llegar. Nunca más los van a ver. Es cambiar radicalmente una expectativa alegre de bienvenida por una noticia muy triste y completamente contraria.

Por otra parte, nos encontramos con el día a día de nuestros países, donde con toda seguridad perdemos muchísimo más de 228 personas al año en accidentes de trabajo, todos evitables, y de esas noticias que se dan individualmente a cada familia notificando el accidente o en algunos casos la infortunada muerte de un ser querido que también en algunos casos es el responsable de llevar el sustento a esa familia.

En el caso de un desastre aéreo, se puede pensar -al menos inicialmente- que los pasajeros no tienen injerencia en el accidente. Muy contrario a la generalidad de los accidentes en las plantas industriales donde una gran parte de los accidentes ocurren por fallas de los mismos trabajadores involucrados en la operación.

Los invito a pensar por un momento en las condiciones inseguras que presenciamos y que no corregimos inmediatamente o de nuestros actos inseguros que pueden llevar a un accidente en el que podemos terminar lesionados nosotros mismos o los demás, como se observan en estas imágenes.

Caida de carga
Accidente andamio


Y los invito también a pensar que esos accidentes que pueden ocasionarse necesariamente obligan a notificar a los amigos y familiares de los accidentados del desastre ocurrido. Pensemos que pasaría si esa notificación se hiciera a nuestras madres, esposas o hijos.

Realmente vale la pena trabajar en evitar accidentes para evitar esas noticias que bien sean comunicadas por el periódico o por el encargado en la empresa, nunca serán gratas para nuestros seres queridos.

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